
Redacción/www.huaxtecaonline.com
El alcalde del Pueblo Mágico Xilitla, Javier Pacheco Sánchez probó que goza de la estima de habitantes de la localidad y de tener la atención hasta de los niños porque durante el recorrido que hizo esta semana en la zona del mercado y la plaza principal, la gente se detenía a saludarlo, otros le expresaban su admiración por el trabajo que está haciendo, y un grupo de pequeños lo perseguía para saludarlo.
El Edil fue nota de portada de un diario regional pero con una información totalmente falsa, en la que señalaban que se fue varios días fuera del municipio por irse a la inauguración de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en Brasil, así que algunas personas que lo vieron justo ese día se mofaban de la publicación y a la vez bromeaban preguntándose si era su doble.
El “alcalde migrante” estrechó la mano de mujeres y hombres que tras una mesa o una vitrina estaban ganándose el sustento del día, les preguntaba qué obra prioritaria requieren en sus barrios o comunidades, y a la vez se puso a sus órdenes reiterándoles que si alguna vez acuden a la alcaldía y no se encuentra, es porque está en la capital del estado o del país haciendo gestiones o trámites que tienen que ver con su encargo como presidente.
José de Jesús Hernández Hernández traía una cámara de video en su bolsa y quiso hacer una grabación en la que se ponía a disposición del mandatario municipal como ex funcionario público federal pero sobre todo como xilitlense, además de decirle que no debe hacer caso de publicaciones que buscan desacreditar lo que está haciendo por el pueblo.
Recorrió varios establecimientos y después una a una de las oficinas del ayuntamiento donde de igual forma pidió a los titulares expusieran sus inquietudes o necesidades, todo con el fin de que estén al cien por ciento para atender las de la población.
En el trayecto, un grupo de varios niños lo siguieron para saludarlo, una le pidió un parque en su sector, y él refirió que está dentro de su plan de obras. Se detuvo varios momentos con ellos para platicar, aunque algunos solo se acercaron con el fin de estrechar su mano.
