Redacción/www.Huaxtecaonline.com
SLP . –En una clara muestra de oportunismo político, en donde haber ido a levantar la mano al candidato a gobernador del estado por la coalición “Sí por San Luis”, Octavio Pedroza, ya tuvo recompensa para Paola Longoria y su equipo de trabajo, toda vez que fueron vacunados contra el Covid-19.
En una clara muestra de “influyentísmo” la raquetbolista aprovechó que varias vacunas fueron distribuidas para aplicarlas entre el personal médico en el Hospital Militar, para colarse junto con su equipo de trabajo, de forma prepotente y sin hacer fila como lo tuvieron que hacer los responsables del sector salud para recibir su dosis; al final la deportista se vacunó mientras que varios médicos no alcanzaron el objetivo.
De acuerdo al portal Emsavalles.com se aprecia en una fotografía que ya circula en redes sociales, a la deportista al lado del que parece ser su responsable de comunicación y publicidad para ser vacunados en las instalaciones de la XII Zona Militar, aún y cuando las vacunas eran exclusivas para personal médico.
La raquetbolista potosina manifestó abiertamente su intención de participar próximamente en la política del estado, y por lo pronto ya se insertó en el equipo de trabajo de la coalición “Sí por San Luis” en donde dijo apoyar a Octavio Pedroza obteniendo un recompensa inmediata, al ser vacunada, mientras que la mayoría de los potosinos aún no tiene ni siquiera fecha para eso.
A Paola Longoria, le sobra talento y calidad como deportista, pero en el aspecto humano dio una muestra de pobreza y poca empatía hacia la población, por lo que poco se podrá esperar de ella una vez que decida incorporarse de lleno en la política.
La poca solidaridad ha sido una característica de deportista potosina, egoísta, vanidosa y presuntuosa, que condiciona siempre su presencia o apoyo para causa sociales a cambio de que su imagen figure siempre en primer plano.
Paola Longoria a lo largo de su carrera ha demostrado en extremo su vanidad, y como ejemplo están las inútiles canchas de raquetbol en el Centro de Talentos y Alto Rendimiento, mismas que llevan su nombre, y costaron varios millones de pesos al gobierno estatal; ahora que anunció su intención de participar más adelante en las política, poco se podrá esperar de la deportista potosina, sino es que más acciones de vanidad.

