Por sus influencias el hombre fue beneficiado, dice.
“Me puso una pistola en la cabeza y sale libre”. Abogada teme por su vida y hace responsable al Procurador de lo que le pase.
Redacción/www.huaxtecaonline.com
CIUDAD VALLES. Natalia Castillo Vera es abogada y representa jurídicamente a la esposa de Víctor Manuel Martínez del Campo, el hombre que se atrincheró por varias horas en un inmueble de la calle Galeana para no ser desalojado, hace precisamente un año.
Reclama que lo hayan absuelto después de que le puso una pistola en la cabeza y ahora teme por su vida, por lo que hace responsable al Procurador General de Justicia del Estado de lo que le pase.
“Tengo 20 años de defender y proteger a las personas más vulnerables de nuestro estado, lo he hecho desde mi persona, como mujer y como abogada postulante; todos estos años me he enfrentado a la misoginia, a la corrupción, a las peores prácticas profesionales, como el tráfico de influencias, que lamentablemente imperan tanto en el Poder Judicial como en la procuraduría General de Justicia del Estado.
Hace un año fui víctima de un sujeto de nombre Víctor Manuel Martínez del Campo, quien me agredió de obra, además de privarme de mi libertad, y fue más allá, intentó asesinarme mientras me encontraba ejerciendo mi profesión y defendiendo a una mujer (su esposa)”.
La profesionista emitió un comunicado, señalando que presentó la denuncia sin apoyo ni acompañamiento de las autoridades, por los delitos de homicidio en grado de tentativa, privación ilegal de la libertad, amenazas, y lo que le resultara.
“Como ciudadana entregué mi confianza, la defensa de mi vida y mi seguridad tanto a mi asesor legal que me otorgó el Estado, como al fiscal que en sus manos tenían la carpeta de investigación; ellos eran los responsables de proteger y garantizar mi acceso a la justicia y el derecho a mi integridad personal. Un año pasó para darme cuenta de que la autoridad falló, les ganó la ignorancia al nuevo sistema oral penal y defendieron los intereses de la persona a la que acusé porque puso una pistola en mi cabeza estando en el medio de una diligencia judicial, en ejercicio de mi profesión, y en defensa de una mujer”.
“Su impericia resulta criminal, dado que con una acusación deficiente en sus planteamientos, y omisa en los hechos, al no tener congruencia con los autos y favorablemente tendenciosa dejaron de acusar al agente agresivo por el delito de homicidio calificado en grado de tentativa del cual fue vinculado.

El Procurador y sus fiscales le abrieron las puertas a la libertad a quien ahora indebidamente goza de los beneficios que otorga la ley.
Por tales acciones y omisiones oficiales, y con el concurso del Juez de la causa, hoy me quitaron mi derecho a tener acceso a la justicia que consagra la Constitución, y pusieron en libertad a otro de los tantos hombres que en San Luis Potosí humillan, vejan, violentan y asesinan a las mujeres potosinas”.
Teme por su integridad y la de su familia porque quedó libre y puede haber represalias en su contra.
“Me siento absolutamente indefensa, por ello públicamente hago responsable al Procurador General de Justicia del Estado, el maestro Federico Garza Herrera de todo lo que pueda ocurrirme a mí y a mi familia, ya que ese agente violento que hoy quedó libre sabe donde vivo y donde tengo mi despacho jurídico. Hago un enérgico llamado al gobernador Juan Manuel Carreras López para que active inmediatamente los protocolos de seguridad para las mujeres que él mismo acaba de proclamar; exijo que las mujeres que se encuentran a cargo de las instituciones y que reciben dinero del estado sean solidarias y defiendan mi vida como si fuera la suya sin que les importe para quién trabajan”.
Exige la inmediata emisión de la Alerta de Género en San Luis Potosí.
“Ha pasado mucho más de un año sin ella, y nos están matando; ni quiero ser una más en las estadísticas, ni vivir aterrorizada. Seguiré luchando jurídicamente, y no descansaré hasta que se haga justicia a todas las mujeres que hemos sido victimizadas por las instituciones, como es mi caso. Lucharé para que el estado sea condenado por la violación grave a mis derechos humanos. ¡Ni una más Señor Gobernador, ni una más Señor Procurador!”
