Dan último adiós a agente del Ministerio Público asesinado a balazos.
REDACCIÓN/www.huaxtecaonline.com
SAN LUIS POTOSÍ. Con caras tristes y lágrimas que no se podían contener, este miércoles en el edificio principal de la Procuraduría General de Justicia del Estado dieron el último adiós al joven agente del Ministerio Público muerto a balazos el pasado lunes.
Jesús Raúl Serralde Hernández tenía 28 años de edad y no mucho dentro de la PGJE, en la Unidad Especializada de Homicidios y Feminicidios.
Vestidos de negro y con un semblante de tristeza, sus familiares y compañeros de la dependencia le rindieron un homenaje, recordándolo como un servidor público ejemplar.
“Es un día muy triste para la Procuraduría, el recibir por última vez a un gran servidor público que desempeñaba su trabajo con apasionamiento y profesionalismo desde el primer día que ingresó. Conocía a Raúl en la facultad de Derecho porque fue mi alumno, y desde entonces era muy inquieto y ya demostraba todas las cualidades que lo hicieron llegar a ser agente del Ministerio Público, era una persona que tenía los valores bien puestos”, expresó Federico Arturo Garza Herrera, titular de la PGJE, quien se comprometió a entregarle a su familia “todo lo que le correspondía a Jesús Raúl y una beca que se consiguió para que su hijo siga estudiando y en el futuro sea un hombre de bien como lo fue su papá”.
Los presentes montaron guardias de honor con un minuto de silencio en su memoria, luego se dio el pase de lista donde tres veces se mencionó el nombre Jesús Raúl Serralde Hernández, mientras todos en unísono exclamaban, ¡presente! Después se escucharon los aplausos y los sollozos de dolor de su familia.
A nombre de todos sus compañeros de trabajo y de diferentes áreas de la Procuraduría, la agente del Ministerio Público María Fernanda Enríquez Salazar dijo que Raúl Serralde supo ser un gran amigo para todos porque era un excelente ser humano, quien siempre se caracterizó por su gran sonrisa, su inocencia, amabilidad y su esfuerzo por salir adelante y nunca rendirse, a pesar de las adversidades.
Reconoció que no solo fue un amigo y compañero de trabajo, sino un hijo, esposo, hermano y padre ejemplar, quien amaba a su familia y siempre estaba al pendiente de ellos, obteniendo no solo el respeto de sus compañeros, sino de la ciudadanía en general porque cumplía a cabalidad y con lealtad su función.
Raúl concursó en las bases para agente del Ministerio Público, siendo elegido como uno de los mejores prospectos para servidor público, logrando en poco tiempo ser agente investigador de la Unidad Especializada de Homicidios y Feminicidios.
Antes de ingresar a la PGJSLP laboró en el Organismo Descentralizado del Gobierno Federal de Correos de México, realizó sus prácticas profesionales y su servicio social en el Centro de Operaciones Estratégicas (COE), de la delegación estatal de la PGR, además de que contaba con capacitación en el nuevo sistema de justicia penal.
Del móvil de los hechos y paradero de los victimarios nada se ha informado.
