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Localizan a hermanos secuestrados por ‘El Chueco’, tras asesinato de jesuitas; sólo uno con vida
viernes julio 08, 2022

Se trata de los hermanos Jesús Armando y Paul Osvaldo Berrelleza Rábago; ambos habrían sido “levantados” por José Portillo Gil alías “El Chueco”, quien se encuentra prófugo de la justicia de Chihuahua tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salaza, además de privar de la vida al guía de turistas Pedro Plama.

Según un video publicado por el Facebook oficial de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, se encontró sano y salvo a Jesús Armando, empero, su hermano Paul no contaba con signos vitales, así lo comunicaron el comandante de la 42 Zona Militar, Alfredo Salgado Vargas y el fiscal general del estado, Roberto Javier Fierro Duarte.

Reiteran que el hallazgo donde se dio con la localización de Jesús Armando, desaparecido desde el 20 de junio, fue realizado el 4 de julio por personal del Ejército Mexicano en el poblado de “El Chorro”, Urique, Chihuahua.

Mientras, el día de hoy, jueves 7 de julio, la misma institución, en colaboración con la Fiscalía General, dio con el cuerpo sin vida de su hermano Paul, en el ejido de Cerocahui, lugar donde fueron asesinados los sacerdotes jesuitas.

Asimismo, los funcionarios garantizaron seguir con la investigación para establecer seguridad a la comunidad afectada. Esto, debido a que el presunto autor del crimen, es decir, “El Chueco”, aun se encuentra prófugo de la justicia mexicana.

Mientras, los titulares de la SEDENA y de la FGE se limitaron a ofrecer detalles del caso, “debido a la naturaleza de los eventos […] con el fin de dar cumplimiento con los protocolos establecidos”.

Apenas el pasado 4 de julio, el fiscal general Fierro Duarte confesó que la investigación para dar con datos que revelen el paradero de José Portillo alias “El Chueco” se encontraban “lentas”.

Fierro Duarte atendió que lo más importante es dar con el paradero de “El Chueco” y encontrar a ambos hermanos, quienes desaparecieron el pasado 20 de junio en Cerocahui.

Sobre “El Chueco”, señalan que “era conocido por la comunidad y por las autoridades, esto no es ningún secreto y tampoco es una afirmación gratuita que yo pueda hacer”, sentenció el sacerdote jesuita Javier Águila Aguirre, quien asegura que los habitantes de Cerocahui “tenían mucho miedo de denunciarlo”.