Xitlali Chávez es la embajadora de la asociación civil Banco de Tapitas.
Redacción/www.huaxtecaonline.com
XILITLA. Citlalli Chávez vio morir de cáncer a una de sus sobrinas, y después descubrió que una organización civil recolectaba tapas de botellas para costear tratamientos para niños que tienen este padecimiento. Actualmente es embajadora de esta asociación, Banco de Tapitas que surgió en noviembre del año pasado en Monterrey, Nuevo León, y la cual recolecta a nivel nacional miles de tapas de polietileno tereftalato (PET) en 50 puntos de recolección y embajadores, que entrega a la fundación Alianza Anticáncer Infantil.

Las tapas son molidas y fundidas en una recicladora y el producto se vende después a distintas empresas, y con lo recaudado se costean algunos de los gastos de niños con cáncer.
Citlalli ha podido tocar el corazón de xilitlenses y ya tiene varios puntos donde pueden llevar las tapas, por lo que pide el apoyo no solo de los habitantes de este municipio sino de toda la Huasteca pues en octubre vendrá el presidente de la asociación por lo recolectado.

“Hace un año escuchamos mi familia y yo el proyecto y decidimos ir juntando tapitas de refrescos y aguas para ayudar porque sabemos que la pérdida de un familiar y sobre todo un niño con cáncer es muy dolorosa, contacté a la organización y me ofrecí a apoyarles, me nombraron embajadora en Xilitla y dimos a conocer el proyecto, juntando en un mes y medio cerca de 350 kilos de tapitas que fueron recogidas en julio y llevadas directamente a Alianza Anticáncer en Monterrey”.
Citlalli Chávez es licenciada en Educación, trabajó en el municipio de Coxcatlán y primero empezó pidiendo la ayuda a amigos y conocidos, luego fue a escuelas, y ahorita tiene el respaldo de dos telesecundarias, una preparatoria, tres grupos del Colegio de Bachilleres y una Universidad a Distancia.
Los puntos de recolección están en la Lavandería Regina que está en Ocampo 102 debajo de Telégrafos, en la papelería DiCreo y el salón Una Estrella, además los domingos se instala en una mesa en la plaza principal.
“Con el dinero que reúnen se les ayuda con medicamentos, hospedaje, pasajes, eventos recreativos, quimioterapia y lo que necesite el paciente. Hemos tenido mucha respuesta y lo que más nos emociona es que la mayoría que nos trae las tapas a los centros de acopio son niños”.
