¿Te has preguntado alguna vez qué países llevan realmente la voz cantante en la escena internacional? No busques más: el Índice de las Grandes Potencias 2024. Elaborado por el inversor multimillonario Ray Dalio, fundador del mayor fondo de cobertura del mundo, Bridgewater Associates, esta exhaustiva clasificación mide una amplia gama de factores -como la producción económica, la destreza militar, la innovación tecnológica y el estatus de la reserva de moneda- para evaluar los 24 países líderes actuales y sus perspectivas para la próxima década.
Haz clic o desplázate para descubrir a los principales protagonistas en 2024 y averiguar qué podría esperarles en los próximos 10 años.
Todas las cantidades están en dólares estadounidenses, las cifras en euros son conversiones aproximadas que podrían cambiar.
El destacado inversor Ray Dalio (en la foto), afincado en Connecticut y con una fortuna de $14.000 millones (12.700 millones de euros), desveló el Índice de Puntuación del Poder de los Países -precursor del Índice de Grandes Potencias- en la reunión del Foro Económico Mundial de Davos en 2022.
El índice de este año, un sistema para puntuar el poder relativo de las 24 naciones líderes del mundo, evalúa ocho medidas clave de poder: educación, innovación y tecnología, competitividad, ejército, comercio, producción económica, centro financiero y estatus de la reserva de moneda.
También se evalúan otras seis medidas de poder, como las infraestructuras y la inversión, y la gobernanza y el Estado de derecho. El índice también tiene en cuenta el nivel de felicidad y salud de cada nación. Basándose en todos estos elementos, se otorga entonces una puntuación total del indicador de fuerza de entre 0 y 1, junto con una puntuación per cápita (o por persona). Por último, proporciona estimaciones de crecimiento real para los próximos 10 años, una importante previsión de lo que puede deparar el futuro a cada país.
A pesar de las recientes reformas del presidente Javier Millei, Argentina es la más débil de las principales economías, con una puntuación del indicador de fortaleza de solo 0,07 y una puntuación per cápita de solo 0,14. Entre las principales deficiencias se incluyen la escasa importancia de la nación sudamericana como centro financiero mundial, su débil ejército, un sistema educativo deficiente, un papel menor en el comercio mundial y unos pobres resultados en innovación y tecnología.
La corrupción, la incoherencia del estado de derecho, el abandono de las infraestructuras y la asignación ineficaz de mano de obra y capital dificultan aún más su influencia mundial. Otros aspectos negativos son la elevada carga de la deuda del país y el bajo crecimiento de los ingresos del 60% más pobre de la población.
Desde un punto de vista más positivo, la nación obtiene una puntuación comparativamente buena en términos de salud y felicidad.
En 2024, Sudáfrica no es una potencia mundial a tener en cuenta, debido principalmente a sus puntos débiles en educación, innovación, tecnología y su ejército. La Nación del Arco Iris tiene una puntuación en el indicador de fuerza de 0,1 y una puntuación per cápita de 0,12, la segunda más baja entre las 24 economías incluidas en el índice. Aunque los ciclos económicos y financieros del país son algo favorables, su poder general ha permanecido relativamente estancado en las últimas décadas.
La desigualdad es una preocupación importante en Sudáfrica, y la brecha entre ricos y pobres es cavernosa. El país también se enfrenta a graves problemas en ámbitos como la salud y la seguridad, siendo la delincuencia violenta un problema enorme.
La puntuación del indicador de fortaleza de México es de 0,14, mientras que su cifra per cápita es solo ligeramente mejor, de 0,15. Esto se debe a los puntos débiles en educación, innovación y tecnología, y a la relativa insignificancia del país como centro financiero mundial.
En el lado positivo, el índice destaca la autosuficiencia de los trabajadores mexicanos, la baja desigualdad de ingresos (especialmente en comparación con Sudáfrica) y los niveles comparativamente altos de felicidad.
Estados Unidos ostenta una puntuación del indicador de fuerza de 0,89 y una cifra per cápita de 0,79, lo que afirma el estatus de la nación como primera potencia mundial.
Estados Unidos ocupa el primer puesto gracias a sus formidables mercados de capitales y su condición de centro financiero, su incomparable ejército (que empequeñece el de cualquier otro país), la posición del dólar como moneda de reserva mundial, la incomparable producción económica de la nación, su alto nivel de educación, su brillantez en innovación y su riqueza en recursos naturales.
Los principales aspectos negativos, según el índice, son la desfavorable posición económica/financiera del país y sus conflictos internos.
